El 4 de julio de 1961, sufrió la pérdida completa de refrigerante en el reactor. El sistema de respaldo incluido en el diseño no había sido instalado por su apresuración de la entrada en servicio, así que el capitán ordenó al equipo de ingeniería encontrar una solución para evitar una fusión del núcleo del reactor.
| Características generales | ||
|---|---|---|
| Desplazamiento | 4030 t | |
| Desplazamiento en inmersión | 5000 t | |
| Eslora | 114 m | |
| Manga | 9,2 m | |
| Calado | 7,1 m | |
| Propulsión | • 2 reactores nucleares VM-A de 70 MW • 2 turbinas • 2 hélices | |
| Potencia | 39 200 CV (29 MW) | |
| Velocidad | 15 nudos (28 km/h) | |
| Velocidad en inmersión | 26 nudos (48 km/h) | |
| Profundidad | • probado a 250 m • diseñado para 300 m | |
| Autonomía | • 57 500 km a 48 km/h • 51 800 km a 44 km/h (80 % de potencia) • 50 días (limitado por alimento) | |
| Tripulación | 139, incluidos oficiales y capitán | |
El Incidente del Reactor Nuclear: 4 de julio de 1961
El K-19 se encontraba en su viaje inaugural de ejercicios en el Atlántico Norte, al sureste de Groenlandia.
Causa Técnica del Accidente
- Fallo Crítico: El sistema de refrigeración de emergencia del reactor nuclear de estribor falló. Este sistema estaba diseñado para bombear agua refrigerante al núcleo del reactor en caso de una pérdida del circuito primario.
- Pérdida de Refrigerante: Una soldadura defectuosa en una tubería del circuito primario de refrigeración se rompió, provocando una fuga masiva del agua presurizada que refrigeraba el núcleo.
- Sobrecalentamiento del Reactor: Sin refrigerante, la temperatura del núcleo del reactor comenzó a elevarse de forma incontrolada, acercándose a una fusión nuclear completa (un desastre similar al de Chernóbil, pero en un submarino).
La Respuesta Heroica y Desesperada
Frente a la inminente catástrofe, el capitán, Nikolai Zateyev, y su tripulación tomaron decisiones increíblemente valientes y arriesgadas:
- Improvisar un Sistema de Refrigeración: Dado que los sistemas automáticos habían fallado, la única opción era construir un sistema de refrigeración nuevo desde cero.
- Tripulación de «Voluntarios»: Se pidieron voluntarios para entrar en el compartimento del reactor, que ya tenía niveles letales de radiación, para soldar una tubería de bypass que conectara el sistema de agua potable del submarino al reactor.
- Exposición Letal: Ocho ingenieros y marineros se turnaron para trabajar en turnos de 10-15 minutos en el área contaminada. Estaban expuestos a dosis de radiación que superaban con creces lo que un ser humano puede soportar.
- Éxito a un Costo Terrible: Lograron enfriar el reactor y evitar una explosión nuclear que habría contaminado una vasta área del océano y probablemente provocado una crisis internacional. Sin embargo, todos los miembros del equipo de emergencia sufrieron una enfermedad aguda por radiación.
Consecuencias Inmediatas
- Evacuación y Rescate: El K-19, incapacitado y radiactivo, fue auxiliado por otros submarinos soviéticos que llegaron a la zona. La tripulación fue transferida al submarino de rescate S-270.
- Fallecimientos: Ocho marineros murieron en las siguientes dos semanas a causa de la exposición aguda a la radiación. Sus cuerpos fueron enterrados en tierra.
- Contaminación del Submarino: El K-19 estaba tan contaminado que tuvo que ser remolcado a su base. Se rumorea que partes del submarino fueron selladas y arrojadas al mar años más tarde.
Legado y Secuelas
- Encubrimiento Soviético: La URSS mantuvo el incidente en secreto durante décadas para evitar el escándalo internacional y no mostrar debilidad ante EE. UU.
- Reconocimiento Póstumo: Los miembros de la tripulación que participaron en la operación de salvamento fueron condecorados en secreto. Solo después de la caída de la Unión Soviética se reconoció públicamente su heroísmo.
- Mala Suerte Persistente: El K-19 parecía estar gafado. A lo largo de su vida operativa, sufrió varios incendios y accidentes más, lo que le valió una reputación de «barco maldito».
- En la Cultura Popular: La historia fue llevada al cine en la película «K-19: The Widowmaker» (2002), protagonizada por Harrison Ford y Liam Neeson, que aunque con licencias dramáticas, relata los eventos centrales del accidente.
En resumen, el incidente del K-19 es una historia dramática de heroísmo bajo una presión extrema, fallos tecnológicos debidos a la negligencia política y el alto costo humano de la Guerra Fría. Es un recordatorio sombrío de los riesgos inherentes a la tecnología nuclear en entornos de alta tensión.


